11 jun. 2009

De terminators y esas cosas

Ya he comentado algunas cosillas sobre Terminator en éste blog con anterioridad, pero ahora que recién se ha estrenado la cuarta entrega de la saga, que menos que dedicarle unas palabrillas.
Se trata de una digna continuación del mito, ya un clásico de las historias de ciencia ficción, de las que a día de hoy y bajo mi punto de vista hay muy pocas que sorprendan y que lleguen al nivel de éste y otros muchos clásicos de los años 80.
Lo que tiene de novedoso es que en ésta ocasión la presencia de John Connor y su papel de líder mesiánico no és tan importante como la figura de un nuevo y misterioso personaje, Marcus Wright, cuya turbia y nada clara historia es precísamente el leiv-motiv de la película. También lo és el futuro que nos presentan, un tanto diferente de los pequeños retazos que nos mostraban en las anterióres entregas, en los que parece bastante más opresivo y aterrador.
Por lo demás sigue la misma senda que sus predecesoras: efectos especiales impresionantes, carreras, explosiones, tiros... Lo que menos me gustó fué el famosísimo Cosechador, ese robot gigantesco que se dedíca a recolectar seres humanos para los proyectos de investigación de Skynet, y cuya presencia en esta película resulta cuanto menos rara; parece sacado de Matrix, o Transformers. Y... ¿motos-terminator? Eso sí, la aparición de los T-600 fué algo de lo más sorprendente y un punto a favor de la película, ya que ese modelo sólo se menciona una vez en toda la historia de Terminator, en la primera película, y de eso hace ya más de 20 años.
De todas maneras y a pesar de los elementos, personajes y situaciones nuevas que puedan parecer no casar con el contínuum temporal de la trama, (explicables por los cambios introducidos en el pasado por los personajes protagonistas) y demás supuestas gambadas que puedan aparecer no sólo en ésta si no en anterióres secuelas (Alguna de ellas injustamente infravalorada) parece que asistimos por fin al cierre del círculo en esta historia y a la victoria final de la humanidad. Las próximas secuelas parecen aseguradas; esperemos que sean como mínimo igual de buenas que ésta cuarta parte.
Saludos cordiales.

8 jun. 2009

Punisher: Zona de guerra

Ya está. Ya vi la nueva película de el Castigador. ¿Mi opinión? Bueno, la verdad es que se me plantea una disyuntiva: por un lado me gusta ya que es un poco (un poco) más fiel al cómic en cuanto al orígen del personaje y también en cuanto a secundarios que la anterior. Sin embargo, y aunque la violencia forma parte de esta franquicia, en ocasiónes me pareció demasiado gore. Casi prefiero al Castle un poco más suavizado y calculador pero igualmente eficaz, interpretado por Thomas Jane, de la anterior versión, aún con tooodas sus licencias.
Aún así, ( y que conste que la anterior me gustó muchísimo ) esta vez sí podemos decír que estamos viendo a Frank Castle en carne y hueso. Este es el auténtico Castigador. Quizás sea por que esta pelicula no trata el proceso que le lleva a ser quién ahora es, como la anterior, sino que se desarrolla tras varios años de actividad como vigilante, que por otra parte es como nos fué presentado por primera vez en las páginas de El asombroso Spider-man, hace ya varias décadas.
Sea como fuere, si eres sensíble a estas cosas mejor no la veas, porque lo que sí es cierto es que la peli es un tanto salvaje y no se corta un pelo en algunas escenas. Por lo demás una adaptación aceptable de el Castigante.